La saliva es un componente esencial en nuestra salud bucal y bienestar general. Aunque muchas veces pasa desapercibida, cumple funciones cruciales en la digestión, la protección de los dientes y encías, y el mantenimiento del equilibrio de la boca. En este artículo, exploraremos qué es la saliva, cómo se produce, para qué sirve y qué consecuencias puede traer su escasez.
Dentro de la boca «Tenemos un gran aliado en la saliva», ya que la escasez del líquido es un elemento que acelera la creación de placa bacteriana en nuestra boca y hasta puede provocar caries o infecciones en nuestras encías, mucositis y gingivitis, así como hipersensibilidad dental.
De allí, que y aunque a ustedes les pueda sonar raro, se diga a menudo que mascar chicle -siempre sin azúcar- previene la caries. Claramente no hablamos del hecho en sí, pero efectivamente esto favorece a la producción de saliva y esta sustancia, por sí misma, protege contra algunas de las enfermedades bucodentales más comunes. Es de suma importancia el beber suficiente agua para mantenerse hidratado desde la cabeza a los pies, pero también para tener hidratada nuestra boca. Al menos dos litros diarios, ya que la deshidratación puede dañar nuestra salud bucodental
¿Qué es la saliva?
La saliva es un líquido biológico producido por las glándulas salivales, compuesto principalmente por agua, pero también por una mezcla compleja de electrolitos, enzimas, proteínas y mucinas. Su producción es continua, aunque varía en cantidad y composición dependiendo de factores como la hora del día, la hidratación y la presencia de estímulos externos como el alimento.
La función de la saliva
El papel de la saliva, según asegura la Fundación Dental Española (FDE) -organismo dependiente del Consejo General de Dentista- en el «Libro Blanco sobre Saliva y Salud Oral», es fundamental para el mantenimiento, diagnóstico y prevención de enfermedades en nuestra boca. Este elemento líquido contiene una serie de información que puede ayudar a los profesionales a identificar la presencia de diferentes patologías, así como a conocer la predisposición de una persona a desarrollar enfermedades.
El estudio sobre esto permitirá aplicar mayores medidas de prevención. De hecho, la saliva tiene una gran relación con los tratamientos ya que puede influir en el éxito o fracaso de muchos de ellos.
99% de la saliva es simplemente agua, pero hay un 1% mínimo e indispensable que sirve para revelar hábitos y patologías, tanto actuales como futuras, al mismo tiempo que los iones de calcio y fósforo de los que se compone la saliva tienen un gran efecto reparador frente a las bacterias y los ácidos, los cuales son el principal responsable del deterioro y desgaste del esmalte dental.
Además vale aclarar que, la saliva arrastra los restos de alimentos y bacterias, impidiendo que se adhieran a los dientes y que acaben generando caries, controla el PH de la boca, contiene anticuerpos, ayuda en la digestión y en la distinción de los sabores.
¿Cómo se produce la saliva y qué la compone?
La saliva es secretada por tres pares principales de glándulas salivales:
- Glándulas parótidas: Ubicadas en las mejillas, producen una saliva acuosa rica en enzimas digestivas.
- Glándulas submandibulares: Situadas bajo la mandíbula, generan una saliva mixta, con contenido tanto acuoso como mucoso.
- Glándulas sublinguales: Localizadas debajo de la lengua, secretan una saliva más espesa y mucosa.
Además de agua (en un 99%), la saliva contiene:
- Enzimas como la amilasa: Que ayudan a descomponer los carbohidratos en el proceso de digestión.
- Proteínas y mucinas: Que lubrican la boca y facilitan la masticación y deglución.
- Electrolitos (sodio, potasio, calcio, bicarbonato, fosfato): Que regulan el pH y ayudan en la remineralización del esmalte dental.
- Anticuerpos y lisozimas: Que protegen contra infecciones bacterianas.
¿Para qué sirve la saliva?
La saliva desempeña múltiples funciones fundamentales:
- Protección dental: Neutraliza ácidos, remineraliza el esmalte y combate bacterias que pueden causar caries y enfermedades periodontales.
- Digestión: Inicia la descomposición de los alimentos mediante la enzima amilasa y facilita la deglución.
- Lubricación: Mantiene la boca hidratada y facilita el habla, la masticación y la deglución.
- Defensa inmunológica: Contiene sustancias antimicrobianas que previenen infecciones en la cavidad oral.
- Percepción del gusto: Disuelve las sustancias químicas de los alimentos y permite que las papilas gustativas detecten los sabores.
¿Qué sucede si hay escasez de saliva?
La disminución en la producción de saliva se conoce como xerostomía o boca seca. Esta condición puede provocar:
- Mayor riesgo de caries debido a la falta de protección contra ácidos y bacterias.
- Dificultades para hablar, masticar y tragar.
- Halitosis (mal aliento), causada por el aumento de bacterias en la boca.
- Infecciones bucales y llagas, ya que la saliva actúa como una barrera protectora.
7 consejos contra la sequedad bucal:
Los consejos que Cubdens te recomienda para evitarla son:
1.- Beber, al menos, dos litros de agua al día
2.- Comer cuatro o cinco piezas de fruta o verdura a diario
3.- Algunas medicinas secan la boca, hable con su médico para valorarlo
4.- Evitar alcohol y tabaco
5.- Mantén una correcta higiene dental
6.- Acude a tu dentista
7.- Si padeces estrés o depresión, revisa con más frecuencia tu boca
¿Cómo prevenir la escasez de saliva?
Para mantener una producción adecuada de saliva, es recomendable:
- Hidratarse bien: Beber suficiente agua durante el día para evitar la sequedad bucal.
- Consumir alimentos que estimulen la salivación: Como frutas y verduras o, de necesitarse, chicles sin azúcar.
- Evitar el alcohol y el tabaco: Ambos reducen la producción salival y pueden causar sequedad bucal crónica.
- Usar enjuagues bucales sin alcohol: Para mantener la hidratación y evitar irritaciones en la boca.
- Consultar al dentista regularmente: Un profesional puede detectar signos de xerostomía y recomendar tratamientos adecuados.
Conclusión
La saliva es un elemento clave en la salud bucodental y su escasez puede derivar en diversos problemas. Mantener una buena hidratación y hábitos saludables es fundamental para asegurar su producción adecuada. En Clínica Dental Cubdens, estamos comprometidos con tu salud oral. Si experimentas sequedad bucal o cualquier otro problema, no dudes en visitarnos para recibir el mejor asesoramiento y tratamiento.



